Leyendas de bandoleros y otras...
Como toda sierra o montaña que se precie, la de Guadarrama está llena de leyendas, algunas mitad historia, mitad ficción y la mayoría ficción. Las montañas han sido y serán una fuente inagotable de historias basadas en casi todos los casos en la necesidad de los humanos de invenciones para justificar lo que no podemos explicar. Muchas de ellas son tan bellas que nos gustaría fueran ciertas y otras nos apetece saborearlas como algo verdadero de esta vieja Sierra. Siempre son el resultado de la tradición: de generación en generación se han ido trasmitiendo y deformando pero en cualquier caso forman parte de la historia y ellas nos ayudan a conocer y disfrutar un poco más de las rutas por la montaña.
En El Cancho de los Muertos en la Pedriza aconteció uno de los sucesos que bien podría ser fuente de inspiración de una película: La banda de los "peseteros" secuestro a una joven aristócrata de Madrid que parece ser fue compañera del jefe de la banda. Dejando un día la dama a dos de sus bandoleros, se rifaron entre ellos quien abusar de esta mujer; al final acabaron los dos secuaces peleándose, muriendo uno de ellos. Al regresar el jefe de la banda y enterarse del suceso... nos recreamos con el magnifico relato de D. Bernaldo de Quiros en su libro La Pedriza del Real de Manzanares (1923): "... dictó la sentencia: el muerto bien muerto estaba. El vivo fue condenado a llevar el cadáver a terreno más apropiado que aquel en que se encontraban , encaminándose, pues, a los riscos del Campo Santo o de los Muertos -Cancho de los Muertos-.
Llegados a este lugar, el capitán ordenó al matador que arrojara por un peñascal el cuerpo del que fue su compañero. Así lo hizo, -La justicia del muerto ya estaba hecha- dijo el jefe en alta voz- Lo que aún queda por decidir es el castigo que éste se merece por intentar apropiarse de lo que a custodia se confía. ¿Qué pena se le aplica?
- ¡ La muerte !,
- ¡Sea!
Y aproximándose al reo le dio un fuerte empujón par enviarle a hacer compañía al cadáver que antes arrojó; más al caer el sentenciado asióle de una pierna, y jefe y subordinado rodaron por los canchos hasta un lugar recóndito..."
Al final la historia acabó bien: La mujer fue abandonada y encontrada por un pastor, el Mierlo, quien la condujo hasta Madrid dejando el ganado que cuidaba. La familia intentó sin éxito recompensarle y regresó "...todo lo rechazó el pastor; las cabras, las jaras y los canchos rubios de su Sierra valían más para él que todos los bienes y placeres con los que pudieran regalarle en la ciudad...".
La Ermita de Peña Sacra en La Pedriza se encuentra en Manzanares el Real en las proximidades del río, sobre un pequeño altozano con una amplia y plana cumbre, pradera incluida. Es un lugar principal en la cultura de Manzanares y en sus tradiciones, sitio de culto de la a la Virgen de Peña Sacra su romería de amplio calado popular entre sus vecinos. Parece ser que en una ocasión alguna de las cuadrillas de bandoleros que abundaban en la sierra intentaron robar en la ermita y la guardesa defendió los bienes con un ¡¡Atrás!!, abriendo fuego sobre los bandidos.
El convento de Casarás.
En las proximidades de la Calzada Romana de la Fuenfría, ya pasado el puerto, hay unas ruinas poco ants de la fuente de la Reins y del encuentro con la pita que desciende hasta las Siete Revueltas, carretera del puerto de Navacerrada hacia Valsaín, La Granja y Segovia.
Estas ruinas han venido en la historia más reciente definiéndose como El Convento de Casarás. Cuando aún era un chaval y dormíamos en la bellísima pradera que la rodea, me imaginaba a las pobres monjas o monjes en invierno viviendo en este lugar que en verano es idílico pero que en invierno suele estar totalmente cubierto de nieve. Todavía muchos mapas oficiales sitúan en este punto el supuesto convento, incluso se llegaron a inventar historias de templarios que hablaban de un tesoro enterrado entre las ruinas del cual era conocedor el templario Hugo de Marinac.
La realidad es que el famoso convento no es más que una casa de abastecimiento mandada levantar por Felipe II a su secretario Eraso. La casa serviría para el acopio de nieve para el verano y madera en los viajes del Rey a Segovia.
Las ruinas están dentro del majestuoso pinar de La Acebeda donde vaga el ánima de un hechicero que vivía en la Cueva del Monje, cerca de allí. A éste le mató en duelo el caballero templario, que conocedor del tesoro había pactado desvelar su secreto al hechicero a cambio de conseguir los amores de una condesa de Valsaín.
La Mujer Muerta, La Laguna de Peñalara, El Carro del Diablo.
La Mujer Muerta.
Manuel Rincón en su libro Andar por la Sierra de Guadarrama, nos dice que La Mujer Muerta es bajo un manto de nieve "cuando esta singular silueta cobra su mayor parecido con una mujer yaciente con un imaginario sudario blanco". Coincidimos plenamente con él, tal vez porque la nieve deja sin tapar algunas rocas y el sudario blanco que la cubre según la leyenda cobra todo su esplendor y se realzan las formas de las rocas, entre otras leyendas tenemos la de Hércules, hijo de Júpiter, fundador de la ciudad de Segovia, quien se encargó de dar forma a esta "mujer muerta", y así cumplir con los deseos de un caballero que lo acompañaba en la construcción de la ciudad de Segovia.
En guadarramistas.com podemos ver con todo lujo de detalles esta leyenda.
"Cuenta le leyenda que cerca de lo que hoy conocemos como Segovia capital, caminaba Hércules acompañado de su caballero, cuando se encontraron con un grupo de mujeres. Todas menos una salieron corriendo, asustadas por la descomunal figura de Hércules. El caballero cayó rendido a los pies de la valerosa y bella muchacha, de la que rápidamente se enamoró.
Al enterarse el padre de la joven de que podía perder a su bella hija, que también se había enamorado del caballero, éste, preso de los celos, prefirió quitarle la vida antes de verla caer en los brazos de su pretendiente. El caballero quedó tan triste y desolado por la pérdida de la joven que pidió a Hércules que esculpiera su figura en la montaña, encomienda que le llevó muchos años, hasta dejar la figura que hoy podemos ver en el horizonte desde Segovia."
La Laguna de Peñalara
Es este lugar uno de los que más leyendas atesoran. El miedo y la ignorancia crearon una enorme atracción hacia estas quietas y profundas aguas, donde su entorno de paredes rocosas que se precipitan hasta la laguna, el paisaje impresionante abierto hacia el sur con la mirada atenta de las Cabezas de Hierro y La Cuerda Larga configuran un escenario propicio para las historias.
Una de las más bellas es la que cuenta D. Bernaldo de Quiros en su libro Peñalara (1905): " Dos amigos llegaron a la laguna una hermosa tarde. A ras del suelo, el agua aparecía encerrada en un marco de piedra, cuya blancura resaltaba más por el contraste. La superficie siempre está tan muerta que más parece un espejo metálico encantado.
Desnudóse el primero de los amigos, y llevando un libro sujeto entre los dientes, cruzó a nado las aguas por lo más ancho. Al llegar a la orilla llamó a su compañero, y en alta voz, atentamente, púsose a leer las palabras de su libro.
Eran éstas, sin duda, de un milagroso poder que sostenía los ánimos y los cuerpos. El amigo avanzaba, brazada tras brazada...
De improviso, el lector cerró su libro y el nadador se sumergió para siempre."
El Carro del diablo son un grupo de peñas que destacan en medio del pinar que enfalda el puerto del Reventón en su vertiente sur hacia Rascafría. Son visibles desde muchos puntos del Valle del Lozoya.
La leyenda cuenta de un pacto entre el diablo y el arquitecto de las torres de la catedral de Segovia Juan Gaus en el siglo XIV. Éste viendo que no podía cumplir los plazos de terminación comprometidos, decidió vender su alma a cambio de la ayuda del diablo para acabar la obra.
Las obras fueron creciendo al ritmo deseado pero a Gaus se le olvidó su pacto y aquél se vengó volcando hacia Rascafría el último carro de piedras que le faltaba para concluir su obra.
Rutas recomendadas para conocer las leyendas de la Sierra.
A nosotros, cada salida a la Sierra de Guadarrama que hagas, nos gustaría que fuera una gran experiencia, por eso te hemos preparado una selección de lugares, rutas, rutas adaptadas, paseos, bosques, pueblos, historia de la sierra, alojamientos, restaurantes, actividades: aventura, en familia, hípica... para que tu elijas, abre la ventana de la sierra y descubre.

